Mejora del entorno físico en el que viven los niños pequeños

De los cinco determinantes básicos de la salud (genes, nutrición, servicios de salud, actitudes y comportamiento, y entorno físico), este último es el que recibe menor atención. 

Se trata de una negligencia grave, dado que la OMS calcula que un tercio de las enfermedades infantiles son atribuibles a entornos físicos deficientes, estadística que es hasta 12 veces más elevada en los países en vías de desarrollo.

Todas las organizaciones internacionales, entre las que se incluye la Fundación Gates, Save the Children, UNICEF y la Children’s Investment Fund Foundation han hecho de la mortalidad infantil, la nutrición y el acceso a los servicios de salud una verdadera prioridad. Sin embargo, no hemos sido capaces de identificar a ninguna organización dedicada a la infancia de manera global que se centre sistemáticamente en considerar el impacto del entorno físico de los niños. 

La necesidad y el hueco que cubrir se hacen más evidentes cuando consideramos las tendencias mundiales en el ámbito de la urbanización. Desde el año 2007, más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y uno de cada tres habitantes de núcleos urbanos reside en barrios pobres. 

De forma paralela, observamos un desarrollo masivo de infraestructura, con 3,9 billones de dólares estadounidenses empleados en el sector de la construcción en los 55 países con mayores mercados inmobiliarios, solamente durante el año 2004. 

Es un gran campo en el que actuar, pero creemos que pueden obtenerse grandes cambios para los niños pequeños realizando pequeños ajustes en la forma en que se emplea este fondo de recursos. 

Mejorar el entorno físico en que viven los niños es un excelente ámbito de actuación en el que puede desenvolverse una fundación modesta e innovadora. Nos ofrece la oportunidad de involucrarnos con un conjunto totalmente nuevo de partes interesadas que tiene gran influencia sobre la calidad de vida de los niños pequeños, tales como ministerios de Vivienda y de Cultura, colegios de arquitectos y urbanistas, fabricantes y empresas de construcción. 
 
Más importante todavía, tiene el potencial de ejercer un enorme impacto en la vida de los niños mediante intervenciones relativamente pequeñas, y contribuirá a ilustrar lo que puede alcanzarse cuando todos los miembros de la sociedad tienen en cuenta el bienestar de sus ciudadanos más jóvenes.

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